Tags

, , ,

Escribo hoy porque el lunes cuando pasó no me atrevía a hacerlo. Estoy avergonzada, pero siento que debo dejar esto por escrito para que el día de mañana sepan mis sépoles lo que los quiero y cuándo me he equivocado, como ha pasado en esta ocasión.

Todos los días veo alguna persona adulta dar un cachete a su hijo/a, darle un azote o bien humillarle delante de otras personas diciéndole lo tonto que es, que está imbécil y un sinfín de barbaridades.

Desde que soy madre he defendido que pegar a un niño independientemente de la intensidad es un maltrato y sigo pensándolo a pesar de haber sido yo la que ayer hice tal aberración.

 Muchas veces he preguntado a mis sépoles, cuando enfadados nos han pegado a su padre o a mi o se han pegado entre ellos, ¿cuando el papá o la mamá te han pegado?, y la respuesta siempre ha sido la misma.

Ahora la respuesta cambia para mi sépola ya que podrá decir que su papá nunca y su mamá una vez.

No voy a contar lo ocurrido porque sería excusarme. Simplemente diré que, mi frustración al no poder reconducir a mi hija a hacer lo que le pedía, hizo que le diera un pequeño azote en el culete.

Me sentí fatal al momento y solo pude que abrazarle y decirle que lo había hecho mal, que eso no se podía hacer, que le pedía perdón y que la quería más que a nada en el mundo. Pero ya era tarde. Mi inmaculado expediente en esto de pegar ya estaba manchado.

Pasé un día horrible. Estaba trabajando y me saltaban las lágrimas. No veía el momento de marcharme a casa y volverla a abrazar y ver si recordaba lo ocurrido o si me lo echaba en cara o si no me hablaba. Pero no….

En cuanto mi sépola me vio me dijo… “mamá esta mañana me has prometido que me leerías un cuento en la cama esta noche”. Se me saltaron las lágrimas igual que ahora escribiendo la entrada porque ahí solo se me pasaba por la cabeza una cosa:

Mis hijos no son perfectos, a veces no se portan como me gustaría, no obedecen siempre, se dejan comida en el plato, no quieren ducharse cuando se lo pido pero….. SON LOS MEJORES HIJOS DEL MUNDO.

Pues para ellos es igual. No soy la madre perfecta que está todo el día con ellos (y menos trabajando), no soy la madre perfecta que cuando se acerca la hora de ir al cole grita como una loca y no soy la madre perfecta porque el lunes me frustré y le di un azote a mi sépola, pero…. SOY LA MEJOR MADRE DEL MUNDO PARA ELLOS.

No encuentro título para esta entrada, así que lo dejo SIN TÍTULO

Advertisements