Tags

, , , ,

Recuerdo cuando gran sépoles se iba con los amigachos de fiesta y yo me iba con mis  amigachas  a lo mismo.

Pues bien, esto ha cambiado.

El fin de semana pasado el gran sépoles se fue a la October Fest en Calpe y ¿yo que hice? ……………. FIESTA DE PIJAMAS.

Haciendo un paréntesis quiero comentar algo que ocurre habitualmente en nuestras vidas puesto que somos seres sociales por naturaleza y es, cómo personas que están en una categoría social, pasan a otra. En este caso, tengo una vecina que ha pasado a la categoría de amiga y que, volviendo al tema anterior, se vino con su niña a casa a pasar el viernes hasta el sábado.

El viernes en la tarde bajamos a la feria a montar a los cacharros y por la noche estuvimos de fiesta de pijamas, aunque, a juzgar por la foto que adjunto más bien fue de “disframas” (disfraces con pijamas).

Una vez puestos los pijamas se pusieron a disfrazarse con todo lo que había por casa y este fue uno de los modelitos que pasearon por la casa mientras mi amiga y yo sólo podíamos que reírnos y hacerles fotos.festichcuhes

A la noche cayeron rendidos y fue la real fiesta de pijamas de mamis. Estuvimos de charreta hasta que nos acordamos que teníamos tres monstruitos durmiendo y que a la mañana siguiente no nos iban a indultar y se iban a despertar en horario escolar a pesar de ser sábado y así pasó.

Al sábado a las 8.20 ya comenzaron los primeros a despertarse. Mis sépoles se despertaron y como el niño que se despierta la mañana de Reyes, con esa  misma ilusión me preguntaron “¿mamá están las amigas todavía en casa durmiendo?.

Que ilusión les hizo a mis sépoles que se quedara una amiga en casa a dormir y que ilusión le hizo a la sépola de mi amiga dormir en la cama de sus amigos. Las que salimos peor paradas fuimos mi amiga y yo que tuvimos que dormir completamente encogidas con ellos.

dsfracesEl sábado en la mañana lo pasamos dando un paseo y en la tarde no pudo faltar el “festi-chuches”. Se trata de poner todas las chuches que tengamos y comer hasta hartar (jijiji). Parece que eso sea una locura pero la verdad es que como no se les limita las chuches a comer, no comen mas de tres o cuatro.

Por la tarde-noche llegó la despedida, los besos y los “hasta el fin de semana”.

La verdad que fue una gran FIESTA DE PIJAMAS en las que disfrutamos los sépoles y las mamis-sépoles.

Advertisements